16 may 2017

Accesibilidad sin ascensor

Accesibilidad sin ascensor

La instalación de un ascensor está considerada la mejor solución en accesibilidad, pero no siempre es viable. Ya sea por motivos técnicos, por falta de espacio o por normativa, su montaje está condicionado al complimiento de una serie de variables y requisitos. Por ello, si queremos dotar de accesibilidad nuestro edificio, deberemos optar por otras soluciones.

Soluciones en accesibilidad: alternativas al ascensor

En un edificio existente sin ascensor, por ejemplo, es posible toparse con dificultades a la hora de montar una solución vertical. Si no se destinó un espacio a priori para su instalación, deberemos buscar un espacio que lo permita, empezando por el interior del edificio. Un hueco de escalera o un patio interior pueden ser espacios suficientes. De lo contrario, otra opción será montarlo en el exterior, conectado a la fachada. En este caso, al invadir un espacio público o mayor del que está pensado para nuestro edificio, deberemos contar con la aprobación técnica y municipal.

Si no podemos optar a ninguna de estas opciones, deberemos buscar otro tipo de soluciones. Por ejemplo, en el caso de tener que salvar desniveles verticales de hasta 3 metros, una opción a tener encuentra son los elevadores de corto recorrido. Se trata de elevadores pequeños, que no están sujetos a mantenimiento, con una estructura compacta y apta para el transporte de personas con discapacidad. Requieren pocas obras (únicamente la construcción de un pequeño foso) y pueden llegar a conectar una planta con otra.

Si por espacio no es posible montarlo, la siguiente opción a tener en cuenta son los salvaescaleras. En el caso de las plataformas subeescaleras, existen versiones para escaleras rectas y curvas. Como los minielevadores, no precisan obras ni modificaciones en la escalera existente ni están sujetos a mantenimiento.

Cabe señalar que las plataformas permiten el transporte de todo tipo de usuarios. Desde personas en silla de ruedas hasta padres con el coche del bebé o con el carro de la compra. Para estos casos disponen de un asiento abatible, que permite viajar sentado y evitar mayores riesgos.

Finalmente encontramos las sillas salvaescaleras. Son soluciones que no son aptas para personas que utilizan silla de ruedas ya que requieren transferencia del usuario (de silla de ruedas a la silla salvaescaleras y viceversa). Aun así, son una opción a valorar si la persona que la va a utilizar es mayor o presenta movilidad reducida. El motivo es que estas sillas pueden instalarse en multitud de espacios (interior e intemperie), en escaleras estrechas y  no precisan mantenimiento. Por ello, son una solución ideal para edificios de viviendas o multiplanta.

Si estas interesado en mejorar la accesibilidad de tu edificio, quieres instalar alguna de estas soluciones o buscas asesoramiento, llámanos: 972 476 068.