14 ago 2018

Aislar tu casa del calor del verano

Aislar tu casa del calor del verano

Si tú también crees que el calor de este verano “no es normal”, en este post te presentamos algunos consejos para hacerlo más soportable. Y es que, para proteger nuestra casa o negocio de las temperaturas extremas, el primer paso que debemos dar es aislarlo térmicamente. De esta manera no solo conseguirás estabilizar la temperatura, sino también optimizar la ventilación y la refrigeración. ¡Aísla tu casa del calor y conviértela en la envidia de tus vecinos!

1 – Invierte en puertas y ventanas de calidad

Las principales fugas térmicas de los hogares son las puertas y ventanas exteriores. Aunque pueda parecer algo aburrido, invertir renovar estos cerramientos puede suponer una gran diferencia en el consumo mensual de luz, sobretodo en calefacción y aire acondicionado.

Las puertas y ventanas actuales suelen realizarse en aluminio o PVC, cuentan con doble goma (como mínimo) y muchas de ellas ya incluyen doble acristalamiento. Además, existe un amplio surtido de modelos en el mercado, algunos de los cuales incluyen persianas o incluso toldos extensibles. Todos estos elementos te permitirán protegerte de los rayos del Sol, aislar mejor tu hogar, reducir las temperaturas extremas y mejorar tu calidad de vida diaria.

2 – Aísla las paredes

Además de las aperturas, las paredes exteriores son las que más “sufren” los cambios de temperatura. Absorben el calor los días de Sol, la humedad los días de lluvia y el frío en invierno. Por ello, éstas deben aislarse lo máximo posible. Para ello, existen diversas opciones, según las dimensiones de nuestro edificio. Así por ejemplo, podremos: levantar una pared interior con cámara de aire, forrar las paredes con materiales aislantes (madera, corcho o espuma), pintar con pinturas especiales de alta densidad, recubrir la fachada,...

3.- Y el suelo

Además de las paredes, el suelo es otro canal térmico importante. En las terrazas o la planta baja es donde encontramos el máximo ejemplo, pero también en los suelos de interior y entreplantas. Por ello, es recomendable impermeabilizarlo, haciendo uso de aislantes como el parquet, aplicar un nuevo recubrimiento de cerámica u optar por suelos de composite tipo Bolon. De esta manera, también conseguirás dar una imagen renovada a tus habitaciones.

4. Abre puertas y ventanas para ventilar

Renovar el aire es vital. Para que este sea puro y saludable, es aconsejable ventilar nuestro edificio al menos dos veces al día. En verano, el mejor momento es antes de la salida del Sol y por la noche ya que el aire es más fresco y limpio.

Si dispones de ventanas en dos o más lados de la casa, puedes aprovechar las corrientes naturales de aire al abrir los lados opuestos. Recuera que debes evitar abrir las ventanas donde toque el Sol directamente ya que las corrientes, en lugar de refrescar, aportarían aire caliente. En las horas de máxima exposición solar, lo más recomendable es bajar las persianas y cortinas, procurando abrir solo las puertas o ventanas que den a la sombra.

5. Evita utilizar los electrodomésticos

Todos los electrodomésticos generan calor durante su uso. En verano, es cuando más se nota este fenómeno. Por ello, evita todo lo que puedas utilizar electrodomésticos, empezando por el horno, pero también los más pequeños como la cafetera o la tostadora. Generan radiaciones térmicas y vapores, incrementando la sensación de bochorno dentro de casa.  

6. Apuesta por las plantas

La naturaleza es sabia y las plantas son de gran ayuda contra el calor. Además de sombra, depuran el aire y lo regeneran. El vapor que emiten durante las horas de sol refresca su entorno y el de nuestra casa. Por ello, en verano recomendamos que te rodees de plantas de todos los tamaños. Te aportaran energía y lo notarás sus beneficios des de el primer momento. Eso sí, recuerda regarlas cada día y ventilar tu casa para garantizar un nivel óptimo de oxígeno.