21 dic 2016

¿Ascensor hidráulico?

¿Ascensor hidráulico?

¿Un ascensor hidráulico es la mejor opción? ¿Por qué es la solución vertical más montada en nuestro país? ¿Qué los diferencia del resto de ascensores? En el post de hoy abordamos todas estas cuestiones y analizamos sus principales ventajas e inconvenientes.

Ascensor hidráulico: una de las mejores opciones

El sistema de tracción de los ascensores hidráulicos es una de las principales diferencias ante otros modelos. Mientras que un ascensor eléctrico utiliza un motor y un sistema de contrapesos, el hidráulico se mueve a través de un pistón y una bomba hidráulica. Ésta impulsa aceite hacia el pistón a mayor o menor presión según suba o baje el ascensor. De esta manera, en los trayectos de descenso la máquina no consume energía ya que utiliza la gravedad al abrir las válvulas de presión.

Por otro lado, ésta mecánica permite reducir considerablemente el tiempo de montaje, suponiendo un ahorro considerable en mano de obra al no requerir tantos elementos como un ascensor eléctrico con cuarto de máquinas. Así también se consigue aprovechar más el espacio al no necesitar contrapesos.

Otro punto a favor de los ascensores hidráulicos es su capacidad de carga. Ocupando poco espacio, pueden llegar a transportar más del doble de peso que un ascensor eléctrico convencional. Ello, junto al punto anterior, supone una mayor optimización del espacio. Por esta razón, son una de las soluciones más instaladas en el ámbito doméstico o en espacios reducidos, donde cada centímetro cuenta.

Y no podemos olvidarnos de la seguridad. Un ascensor hidráulico está en constante contacto con el pistón que impulsa la cabina. De esta manera, aunque se produzca un corte eléctrico o un fallo en la mecánica, la cabina siempre se mantendría estable y fija. Además, el hecho de disponer de una mecánica sencilla, con pocos elementos que intervienen en el funcionamiento, garantiza una larga vida útil.

Puntos débiles de un ascensor hidráulico

Si bien son muchas las ventajas de los ascensores hidráulicos, también presentan inconvenientes. Por un lado está la velocidad. En general, la mayoría de estos ascensores tienen su velocidad máxima a 0,63m/s mientras que un ascensor eléctrico fácilmente supera 1m/s.

Por otro lado, el hecho de necesitar un pistón condiciona el recorrido. Técnicamente, el límite está en 15 metros, mientas que un ascensor eléctrico puede tener recorrido indefinido. Así también, los ascensores hidráulicos requieren una toma de corriente trifásica, lo que supone contratar mayor potencia de luz.

Por ello, los ascensores hidráulicos están recomendados para recorridos cortos o para edificios con un máximo de 5 plantas. Por el contrario, en recorridos inferiores son una apuesta segura y eficiente. Además de presentar un mantenimiento más económico.

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