27 feb 2018

Ascensores modernistas de Barcelona que te enamorarán

Ascensores modernistas de Barcelona que te enamorarán

El estilo modernista es uno de los más icónicos de la ciudad de Barcelona. Obras como la Sagrada Familia, la Pedrera o el Palau de la Música son un testimonio vivo del pasado industrial catalán y del estilo burgués que lo caracterizó. Algunos de estos proyectos, originales pero también novedosos en su momento, incluyeron la instalación de una nueva máquina: el ascensor. Hoy presentamos algunos de estos ascensores que han conseguido llegar hasta nuestros días conservando el estilo original.

Ascensores modernistas: la unión entre estilo y movilidad

Los ascensores para personas, como los entendemos hoy en día, aparecieron a finales del s.XIX. Su aparición permitió mejorar la movilidad de las personas, comenzando por sus propietarios, así como aumentar exponencialmente el número de plantas que podía tener un edificio. Supuso una revolución en las construcciones urbanas y ciudades como Barcelona empezaron a incorporarlos en los nuevos proyectos de edificación.

A principios del s.XX, el arquitecto modernista más conocido, Antonio Gaudí, fue uno de los primeros en introducir el ascensor en un edificio de viviendas. La Casa Batlló contaría así, desde 1904, una de estas innovadoras máquinas. Para ello, Gaudí diseño una cabina a medida, con un diseño modernista realizado en hierro, madera y cristal. Sus acabados, tan elaborados como exclusivos, se conservan intactos -si bien se ha adaptado la maquinaria a la normativa de seguridad vigente-.

El Eixample de Barcelona conserva numerosos testimonios de estos ascensores, integrados con esmero en edificios del mismo estilo, creando una atmosfera muy especial. Vestíbulosescaleras y ascensores cambiaron la fisonomía de la ciudad. Si antes vivir en el ático era un suplicio, con el ascensor pasó a ser un privilegio. El Ayuntamiento de Barcelona dispone de una cuenta de Pinterest donde expone algunos de los más conocidos ejemplos.

Otro ejemplo a destacar es el de la Casa Sayrach, diseñada por Manuel Sayrach. Situado en el hall de este imponente edificio, el espacio combina elementos de corte orgánico, curvas complejas y formas imposibles. Aquí el ascensor se integra una vez más en la arquitectura del conjunto, pero conservando ese toque discreto pero distintivo tan característico.

Finalmente, entre los muchos ascensores modernistas que todavía se conservan en Barcelona, encontramos uno diseñado por el propio Gaudí: el ascensor de la Pedrera. Con una cabina de madera profusamente decorada, el arquitecto quiso mantener los detalles orgánicos que están presenten en todo el edificio. Es el único que se conserva su diseño original, siendo testimonio de un patrimonio cultural vivo que ha llegado hasta nuestros días.

Fuente: Oi Realtor