3 abr 2018

Ascensores que son obras de arte

Ascensores que son obras de arte

¿Un elemento tan cotidiano como el ascensor puede ser elevado a la categoría de obra de arte? Este es el planteamiento que se hicieron estos arquitectos y diseñadores. Transformar el ascensor en algo bello y único, sin sacrificar seguridad y funcionalidad, no es fácil. Por ello, sus obras hoy son un referente en calidad y diseño. Su apuesta por materiales exclusivos y formas imposibles han conseguido transformar estas máquinas en maravillosas obras de arte.

Ascensores que son una verdadera obra de arte

El amor que sentía Coco Chanel por las camelias fue el motivo de inspiración de Peter Dayton. Este artista estadounidense diseñó en 2004 un ascensor con una cabina formada por 19 paneles decorados con esta flor, componiendo un mural exclusivo y elegante. Los paneles metálicos de las otras paredes de cabina reflejan estos motivos, creando una atmosfera original. Si quieres verlo, este ascensor se encuentra en la tienda de Chanel en Nueva York, en la calle 57.

Más reciente es el diseño de Peter Marino para esta misma firma, ahora en la tienda de París. En el 2011, junto a Idris Khan, crearon una decoración de cabina inspirada en la música de Rite of Spring de Stravinsky. El resultado es la unión de palabras y notas musicales, apenas legible, que plantea una reflexión sobre memoria y autoría.       

Otra marca de moda que ha apostado por ascensores de alta gama ha sido Luis Vuitton. En la tienda de los Campos Elíseos de París se encuentra un ascensor muy especial, concebido por Olafur Eliasson en 2005. El artista transformó el ascensor central en una obra de arte, donde se eliminaría todo impacto sensorial. Silencio total y ausencia de luz para anular los sentidos del usuario, sentidos que recupera al abrirse de nuevo las puertas en la planta de destino.

Luis Vuitton cuenta con otro ascensor excepcional, en este caso dentro de los famosos grandes almacenes Selfridges en Londres. Rodeado por una doble hélice que exhibe los prestigiosos bolsos de la marca, este ascensor permite transportar hasta 12 personas, afrontando un recorrido de 11,5 metros y 3 paradas. Su artífice, Nicolas Gwenael, planteó este impresionante ascensor de forma circular y acabado totalmente panorámico. Cabe señalar que la cabina además gira sobre sí misma, facilitando el embarque en cada planta según su situación. Desde el 2013 está operativo y desde entonces no ha dejado de asombrar a clientes y curiosos.

Diseño y exclusividad

Por otro lado, Martino Gamper concibió un ascensor decorado como si fuese el lienzo de un cuadro. Gamper trabajó así el nogal, el espejo y el linóleo para ofrecer un ascensor integrado en la colección permanente de la Galería Anton Kern. Éste fue inaugurado a finales del 2017, siendo todo un ejemplo de unión entre ingeniería y bellas artes.

Acabamos nuestra selección con un ascensor concebido por el célebre artista Richard Artschwager.  Situado en el Museo de Arte Whitney (Nueva York), se compone de 4 interiores agrupados bajo el nombre de Six in Four. Se trata de una obra de arte que incluye una amplia variedad de acabados, incluyendo el plástico, el cristal y el acero inoxidable. El proyecto fue finalizado poco antes de la muerte del artista, en el 2013.

 

Fuente: AD magazine