10 oct 2016

¿Fobia a los ascensores? 5 consejos para evitarla

¿Fobia a los ascensores? 5 consejos para evitarla

Uno de los miedos más extendidos es la fobia a los ascensores. La falta de espacio, la sensación de estar cerrado o la impresión que genera estar en una caja en movimiento despierta desde inseguridad hasta pánico. En algunos casos, este miedo supera lo racional: los ascensores están sujetos a estrictas normas de fabricación y mantenimiento que velan por su correcto funcionamiento.

Claustrofobia:

Una de las fobias más comunes ante un ascensor es el temor a quedarse atrapado dentro. Las paredes opacas y la inexistencia de ventanas impiden ver dónde estamos. Además, no podemos controlar la apertura de las puertas durante la macha, por lo que durante el trayecto la sensación de claustrofobia puede ser mayor.

Acrofobia:

Otra de las fobias más comunes es la acrofobia o miedo a las alturas. En muchos casos, va acompañado de vértigo si el ascensor se encuentra a una altura considerable. Estos casos suelen producirse en ascensores exteriores panorámicos, donde es posible ver el recorrido del ascensor y su altura respecto el suelo.

Rotura del cable del ascensor:

Más común es el miedo a la rotura del cable traccionador y la caída libre de la cabina. Si bien es cierto que es una posibilidad, los ascensores actuales están obligados por ley a contar con mecanismos de frenado en estos casos. Por ejemplo, la mayoría de ascensores cuentan con sensores de velocidad que, en caso de detectar una aceleración inusual, activan rápidamente la caja de cuñas que frena en seco la caída. De hecho, en el último siglo solamente se ha producido un caso en el cable traccionador se partió por accidente, provocando la caída de la cabina. En ese caso, la única ocupante que iba dentro salió ilesa gracias a estos sistemas de seguridad.

Enoclofobia:

Por último, otra fobia común es la de sentirse atrapado con un mucha gente en el ascensor. LA sensación de agobio y asfixia puede darse incluso si solo nos acompaña una o dos personas durante el trayecto.

Todas estas fobias pueden manifestarse de diversas maneras, incluso pueden darse varias en una misma persona. Por ello, siempre es recomendable dejarse asesorar por un especialista ya que, en los casos más graves, estas fobias pueden requerir tratamiento. Aun así, podemos citar 5 prácticas o consejos que nos pueden ayudar a evitarlas.

Consejos para superar la fobia a los ascensores

1-  En el caso de la claustrofobia, una cabina con estructura panorámica aporta una sensación de mayor amplitud y libertad que una cabina de chapa ciega. Además ganaremos luz natural y el conjunto del ascensor podrá mimetizarse más con la estructura del edificio.

2-  El miedo a las alturas puede paliarse con la instalación de una barandilla de seguridad en el interior de la cabina dónde poder sujetarnos. De esta manera, siempre podremos aferrarnos a un suporte fijo durante el trayecto.

3- Busca una distracción. Una de las mejores manera de superar un miedo puede ser empezando por ignorarlo. Subir al ascensor escuchando música o jugando a un videojuego, de esta manera solamente tendrás que preocuparte de bajarte en el planta correcta.

4- Entra en el ascensor acompañado de algún conocido. La confianza que nos puede dar esa persona nos puede hacer perder de vista nuestras fobias durante el trayecto.

5- Evita aglomeraciones. Algunos ascensores solo se utilizan en determinadas horas, tiempo en que su uso puede ser muy intensivo y reiterado. Si te avanzas o esperas a que pase la muchedumbre, podrás utilizarlo de una manera más relajada. Asimismo, puedes utilizar las escaleras, evitando largas colas y sensaciones de agobio.