10 jul 2018

Solo el 0,6% de los edificios de viviendas de Cataluña son accesibles

Solo el 0,6% de los edificios de viviendas de Cataluña son accesibles

En una reciente entrevista al diario El Punt Avui, Laura López, directora de la Fundació Mutua de Propietarios, exponía los datos de un estudio sobre accesibilidad realizado en el 2018. En este, se presentaba un análisis acerca del grado de accesibilidad de las viviendas. Así, de los 9,8 millones de edificios de viviendas de España, solo el 0,6% es accesible para sus vecinos. Esta proporción se mantiene también para Cataluña, aplicado sobre un total de 1,2 millones de edificios. Cabe señalar que el año pasado acabó el plazo legal para que las comunidades de vecinos pudiesen realizar obras para solventarlo.

Las causas deben buscarse en el desconocimiento de la normativa de accesibilidad vigente, por parte de vecinos y propietarios, pese ser un aspecto que les afecta directamente. Así también, un parque de viviendas antiguo, donde no hay ascensor o no es viable colocarlo, dificultan la supresión de barreras. A todo ello, debemos sumarle la falta de solidaridad hacia el vecino que solicita la mejora de la accesibilidad en el edificio, una realidad que lamentablemente todavía es muy frecuente.

Con la entrada en vigor de la nueva ley, des del 2017 una persona mayor de 70 años o con discapacidad puede forzar la comunidad, sin previo acuerdo de la junta, a la realización de las obras de accesibilidad siempre que se consideren “ajustes razonables” y que el importe no supere las 12 mensualidades ordinarias de gastos de la comunidad. Además, el Estado incentiva a través de subvenciones y ayudas este tipo de intervenciones, aunque con frecuencia los propietarios deben avanzar el coste de las obras.

Barreras arquitectónicas más frecuentes

En la entrevista, Laura López señalaba que el 22% de los edificios de España -17% en Cataluña- no disponían de ascensor. Muchos de los que sí tienen, tampoco son accesibles, ya sea por disponer de una cabina pequeña que no permite la entrada de una persona en silla de ruedas o por no contar con botoneras braille.

Por otro lado, el 64% de los buzones no son practicables para un usuario en silla de ruedas, bien sea por su diseño o porqué están demasiado altos. Así también, el 21% de las puertas de entrada presentan dificultades para poder abrirse con facilidad, siendo imposible para una persona con discapacidad.

Las escaleras en la entrada del edificio siguen siendo el gran problema. Uno o varios escalones son una barrera totalmente infranqueable para una persona en silla de ruedas. En el 71% de los casos, no hay dos barandas. Es probable que exista una rampa, pero esta no siempre es practicable ni cumple la normativa.

Fuente: El Punt Avui