15 may 2018

Un ascensor como atracción turística

Un ascensor como atracción turística

¿Puede un ascensor ser una atracción turística para rentabilizar un espacio? Aunque pueda parecer extraño, la historia ha demostrado que sí. Como vimos hace unos días, los ascensores con diseños de vanguardia, medidas imposibles o con velocidades de vértigo pueden ser un reclamo para atraer clientes o turistas. Incluso, si su ubicación está enfocada a mejorar la movilidad de los vecinos, puede contribuir puede poner en valor un barrio o zona residencial.

Más allá del transporte de personas de un punto A a un punto B, los ascensores forman parte de un estilo de vida urbano y moderno. Facilitar nuestro día a día, favorecen la accesibilidad (siempre que se haya planteado correctamente) y su forma puede mimetizarse o destacar en la arquitectura. Por ello, aunque muchas de estas máquinas son ya un objeto cuotidiano, continúan siendo una manera moderna (incluso futurista) de moverse de un lugar a otro.

Con esta premisa, el Aon Center, el tercer edificio más alto de Chicago, plantea abrirse al público y captar el tráfico de turistas. Hasta la fecha, el uso de este edificio de 346 metros de altura ha sido exclusivamente privado o empresarial. Por ello, su nuevo propietario quiere explotar esta nueva vía con la instalación de un ascensor.

Aunque el edificio Aon Center ya disponga de 50 ascensores en su interior, se construiría uno nuevo en el exterior. De hecho, se ha pensado en situarlo en una de las esquinas, aprovechando al máximo la visión panorámica. Los visitantes, accederán a él a través de una recepción construida especialmente para canalizar este tráfico, y desde allí cogerían un ascensor con doble cabina vertical hasta la azotea. Allí, los usuarios podrán disfrutar de unas vistas más privilegiadas de la ciudad. Para los más aventureros, se ha concebido el Sky Summit, una cápsula de 22 personas que se extendería "silenciosa y suavemente" sobre el suelo durante 30 o 40 segundos.

Los ascensores y el observatorio proporcionarían así una nueva atracción lucrativa para 601W en el tercer edificio más alto de la ciudad, que no ha atendido a los turistas en sus 45 años de historia. Se prevé su puesta en marcha en el año 2020.

Fuente: Crain’s